El Arte de Perdonarte

El perdón es una palabra que utilizamos todos los días. A veces decir perdón nos resulta en extremo fácil, y en otras ocasiones pedir perdón es un verdadero reto. Sin embargo, he llegado a la conclusión que aplicar ese perdón a nosotros mismos es más difícil que otorgarlo a los que nos han herido.

Cuando hemos fallado o hemos quedado mal en una situación, todos cargamos un poco de culpa. Puede que a las personas que les fallamos nos perdonen, pero nosotros nos reprochamos a nosotros mismos nuestros errores. Y así empieza una interminable culpa, terribles escenarios en nuestra cabeza de todo aquello que hicimos mal. Hay incluso situaciones que salieron de manera diferente debido a un error o equivocación nuestra, y aunque el resultado fue distinto y tal vez al final todo salió bien, cargamos esa culpa, ese nervio por mucho tiempo, jamás superando esa equivocación.

Yo soy la persona número uno para sentirme como cucaracha. Se los digo de verdad, si yo siento que he fallado, la pena me carcome por dentro. Siento que no puedo dar la cara. No hablo con las personas, y no por orgullo, sino que no se qué decir para poder arreglar lo que hice. Me remacho todo aquello que hice mal y lo cargo por un montón de tiempo. Si pudieran ver dentro de mi cabeza, se morirían de la risa de ver todos los escenarios de culpa y remordimientos propios que tengo.

Sin embargo, he tratado de cambiar eso. De auto examinarme y poder vivir más en paz y tranquila. (La tarea va más o menos…jaja). Intento canalizar esas situaciones de manera distinta y soltar un poco de esa culpa y perdonarme. No es fácil, pero si necesario.

Yo conozco a alguien que ha pasado por mil infiernos. De verdad ha llevado una vida dura, con situaciones duras. Como todo en la vida, las historias tienen dos lados. Esta persona a diario se remarca los errores que ha cometido, basando sus errores anteriores y los de las otras personas en su actualidad. Asumiendo que todo lo que venga germinará de la misma manera que las situaciones anteriores. Carga sus situaciones actuales a los rencores personales de pasado, lo que crea en esta persona un mix muy duro de sobrellevar.

Nosotros somos nuestros peores jueces. Somos extremadamente duros con nosotros mismos. Cada decisión desacertada, cada mala comunicación o malos momentos, nos los cargamos, quedándose dentro de nosotros, dentro de nuestra alma. Nuestro diálogo interno a veces es tan duro con nosotros mismos que acabamos creando una coraza dura en nuestra alma que a la larga solo termina hiriéndonos más. Si no sanamos nuestros enfados o sensaciones de malestar con nosotros mismos desde adentro, corremos el riesgo de cambiar nuestro sentir.

Ahora, ¿cómo podemos perdonarnos?

Primero que nada debemos asumir nuestras propias responsabilidades, no las de otros. No podemos ser responsables por las culpas de otros, suficientes tenemos ya con las nuestras.

Segundo, es fundamental entender que es lícito fallar, que equivocarse está permitido. Debemos saber gestionar los errores y enfrentarnos a ellos correctamente.

Tercero, debemos saber elaborar esa culpa. ¿Qué quiere decir elaborar la culpa? Es saber que a veces se gana y a veces se aprende. Los errores hacen que aprendamos y nos dotemos de nuevos recursos. Entonces que el errar no sea motivo de culpa, pero si de aprendizaje.

Cuarto y más importante, SIEMPRE, SIEMPRE, VOLVÁMOSLO A INTENTAR. Pasar la pagina con la culpa también implica volver a intentar algo y dejar ir el pasado.

Aunque a veces sea complicado conseguirlo, perdonarse a uno mismo siempre es liberador. El perdón propio ayuda a retomar el control de la vida propia, a conocerse mejor, y en definitiva, ser algo más felices. Ya sea como norma o hábito o después de algún momento puntual en nuestras vidas, aprendamos a perdonarnos y a desprendernos de la culpa hacia nosotros mismos.

Así que liberémonos de nuestras culpas, ya el mundo nos culpa suficiente. Seamos más livianos y no carguemos con dolores y tormentos. Arranquemos la pagina y empecemos de cero en cada una de las situaciones de nuestras vidas.

“El perdón es la llave a la acción y a la libertad”. Hannah Arendt

¡Feliz Viernes! 😊

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