Todo pasa como debe de pasar

Quiero contarles hoy algo que me trajo, en los últimos días, muchas risas. Mis últimos viernes han estado algo “densos” con las actitudes de la gente y del mundo, así que este es un viernes mucho más “light”.

Como seres humanos, siempre tenemos la tendencia de ver al pasado. No es algo que hagamos tan seguido, pero si, de vez en cuando hay momentos en los que nos introducimos en una escrupulosa inspección del pasado.

A mi ese periodo de reflexión me dio esta semana.

Cuando yo vivía en Costa Rica, hace más o menos 5 años, mi vida cambió. Pasé por una diversidad de circunstancias que jamás esperé. Aprendí lecciones duras, y aunque fue muy difícil, logré sacar lo malo y transformarlo en una de las mejores experiencias de vida que he podido tener.

En aquel momento llegué a un lugar desconocido, con gente desconocida, con una actitud fatal ante la vida. Todo me parecía feo y terrible, solo me quería regresar a mi casa. Poco a poco me fui ambientando y así muchas cosas fueron cambiando. Heridas que llevaba fueron sanando, actitudes fueron cambiando y así todo de a poco fue mejorando; puedo decir que aunque no soy fruta, fui madurando.

La noche antes de mi regreso a Honduras, hablamos con un amigo tico y su esposa sobre muchas cosas y me dijo: “Mira Nicky, uno siempre se arrepiente más de lo que NO hizo, que de lo que SI hizo”.

Tomando este viaje por el pasado que les cuento, recordé tan sabías palabras, y en específico, una situación que yo viví. Me había quedado como una espinita de esa situación y comencé a preguntarme si yo realmente había hecho todo lo que se requería de mí. ¿Había puesto todo mi empeño? ¿Había tenido la mejor de las actitudes? ¿Qué tanto había hecho yo para que esa situación progresara? ¿Me estaba arrepintiendo de lo que había dejado de hacer?

Y no es broma, el corazón se me aceleraba ante la duda, pero no un acelere feo, era un acelere de ilusión ante la expectativa del “hubiera”. Estuve soñando con esa situación y volvía y repasaba cada momento según mi mente lo recordaba y riéndome, me decía a mí misma, “Si es que fuiste bien bruta. Planchaste feo.”

La expectativa ante lo que pudo haber sido y mi propia recriminación de los hechos, me llevó a escribirle al amigo que hace tanto tiempo había profesado las sabias palabras anteriormente mencionadas. Cuando le expuse lo que estaba sintiendo me dijo: “No te reproches tan duro. La vida cambia, vos estabas muy joven, en un país diferente. A TODOS nos pasa. TODOS volvemos de vez en cuando a ese lugar que nos hace dudar, pero hay que sacar pecho de las decisiones que en su momento tomamos”.

La conversación concluyó en que realmente todo pasa exactamente como debe ser.

Cuanta verdad hay en esto. A veces pensamos tanto en el “hubiera”, sin darnos cuenta de que las acciones que tomamos en ese momento fueron las correctas. Que a veces podemos dudar de nuestras acciones, pero cuando las tomamos no hay marcha atrás. Que realmente todo pasa como debe pasar.

Mi mamá siempre me ha dicho, “el tiempo perdido hasta los santos lo lloran, debemos aprovechar cada oportunidad que se nos presenta”, y no es que mi sabia madre esté equivocada, pero la vida nos llevará a tomar las decisiones que debamos tomar. Que no es despreciar las oportunidades, sino que simplemente no eran las nuestras.

A veces nuestro instinto nos lleva a tomar una decisión contraria a la esperada, pero el instinto no se equivoca, todo pasa en el momento y de manera en que debe de pasar. Si tenemos una corazonada acerca de algo tomémosla, aunque después reflexionemos en lo que pudo haber sido y tengamos estos periodos de introspección. Felizmente, nos daremos cuenta de que todo es exactamente como tiene que ser.

A mi este viaje al pasado, que me hizo dudar muchísimo, ilusionarme, y crearme todo un cuento en la cabeza, me demostró que mi primer instinto hace 5 años no estuvo equivocado. Que la vida pasó y es exactamente como tiene que ser. Si bien es cierto que debemos tomar las oportunidades que se presentan, teniendo cautela y confiando en lo que nuestro corazón nos dice.

Espero que, así como yo, ustedes puedan reflexionar acerca de esa decisión que se pueden recriminar por momentos y llegar al feliz acuerdo de que todo es como debe de ser.

¡Feliz Viernes! 😊

5 comentarios en “Todo pasa como debe de pasar

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